No todos los vinos son iguales. El elemento principal que hace que un vino sea distinto a otro es, sin lugar a dudas, el tipo de uva. Seguro que sabes que hay dos grandes grupos: las uvas tintas y las uvas blancas pero, ¿sabes los tipos dentro de cada uno? Hoy haremos un recorrido para conocer a nuestras protagonistas.

Uvas tintas

En España, la gran mayoría de los vinos que se producen son tintos. Vinos muy distinguidos, ideales para acompañar quesos, guisos y carnes rojas. Por eso hoy te traemos los tres tipos de uva más populares dentro de los viñedos españoles:

  • Tempranillo. Es la más popular de las cepas en España. También llamada Tinta del País, se trata de una uva con baja acidez y poca presencia de azúcar. Por tanto, es muy difícil que supere los 12 grados de volumen de alcohol.
    Tiene gran capacidad de envejecimiento, por lo que es estupenda para vinos de crianza en barrica. Su color rojo rubí y sus aromas a frutos rojos del bosque te cautivarán al instante.
  • Merlot. Es muy utilizada para reforzar determinados aromas y sabores. Se trata de una uva versátil en la que podemos encontrar un característico color violeta con notas aromáticas a frutos rojos y negros con matices de menta. Además, tiene buenos resultados en vinos de media crianza en barrica. Es, sin duda, un vino que hay que probar.
  • Cabernet Sauvignon. Se trata de la uva tinta más utilizada y famosa para la elaboración de vinos. Además, también se utiliza mucho para complementar otras uvas y en la elaboración de vinos rosados.
    Es muy apreciada por su intenso color rojo y su gran perdurabilidad, sus aromas son a violetas, moras, café y frambuesa, apreciando algún pequeño toque de pimiento verde.

Uvas blancas

Finos, frescos, frutales, gran acidez… los vinos blancos cada vez están cogiendo más fuerza. Muy recomendados como acompañamiento para aperitivos, ensaladas, pescados, mariscos, arroces y pastas. Es la opción perfecta para cualquier situación. Tres tipos de uva blanca más usadas para elaborar estos exquisitos vinos son:

  • Verdejo. Es una de las uvas más antiguas para hacer vino. De origen español, muestran tonos amarillos verdosos y aromas frutales de piña y hierba fresca que harán que no te resistas a probarlo.
  • Chardonnay. Originaria de la Borgoña francesa, es una cepa que se adapta estupendamente, cuyo fruto permite crear gran variedad de vinos, tanto espumosos como jóvenes. En nuestro país se utiliza en vinos jóvenes por su moderada acidez y sus agradables aromas a fruta fresca. Una opción perfecta para sorprender a cualquiera.
  • Sauvignon blanc. Se utiliza sobre todo para elaborar vinos jóvenes frescos y aromáticos, frutas tropicales, flores silvestres, maracuyá… una delicia. Originario de Francia, en nuestro país se emplea en la elaboración de Cava.