Término francés que se traduce al español como ‘terruño’, el concepto terroir está ligado al mundo de la agricultura. Concretamente a la combinación de tres factores clave en la elaboración de un vino: suelo, clima y variedad de uva. Porque, aunque la actividad del viticultor es imperativa, el peso y los grados del fruto no serían los mismos sin la acción del resto de agentes.

Factores del terroir

Empezaremos por el suelo. Las características del terreno determinarán qué cultivos son más aptos para que, en este caso, la viña crezca sana y fuerte. El viñedo de Barcolobo se caracteriza por un suelo de canto rodado y arena, capaz de recoger el agua de la lluvia y mantener la humedad en los meses de sequía. Ser capaz de prevenir, o más bien de minimizar los riesgos de los accidentes climatológicos según la zona de plantación, es tan importante como actuar manualmente en caso de necesitarlo; por ejemplo, aumentando el riego cuando la lluvia escasea. 

Por eso, el clima es otro de los factores que conforman el terroir. Pero no solo eso, en relación con la zona y las precipitaciones, también es importante tener en cuenta la latitud, altitud y orientación del terrero. Los viñedos de Barcolobo están ubicados en una zona extrema de Castilla y León, con un clima continental de influencia atlántica, con inviernos fríos y veranos muy cálidos. Estas características desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de las cepas produciendo uvas de calidad excepcional que destacan por su gran concentración.

Nada de lo que ocurre en el campo queda en manos del azar. ¿O nunca os habéis fijado que todas las plantaciones siguen una cadencia? De esta forma es posible que cada viña tenga su espacio y sus raíces puedan aprovechar al máximo la riqueza de la tierra: macronutrientes, materia orgánica o caliza. Asimismo, en esta disposición también se ha estudiado la pendiente del terreno o las arboledas de los lindes. 

Por último, es importante saber qué tipo de uva se adapta mejor a cada terreno, para facilitar que el fruto sea de mayor calidad: con más peso y más grados. Barcolobo cuenta con variedades de tempranillo, syrah y cabernet sauvignon, a lo largo de 20 hectáreas en la Reserva Natural “Riberas de Castronuño – Vega del Duero”.

Terroir es el término que engloba a todos estos factores en el mundo vitivinícola. Si quieres seguir descubriendo nuevos conceptos relacionados con el vino, sigue la pista de este blog.